Esta institución surge de la necesidad de preservar un importante sector de nuestra economía nacional: La distribución.

Es claro que todos los productos, ya sea de la alimentación, como los que satisfacen el resto de las necesidades, llegan a los comercios minoristas, a través de un sistema de distribución, el que en algunos casos está en manos de la propia fábrica o comercializadora, y en la mayoría de los supuestos en particulares.

Estos particulares que adquieren los productos y se encargan de copar mercado y abastecer a comerciantes, prestadores de servicios, y demás instituciones son en sí pymes, que a su vez dan trabajo.

Se trata en su mayoría de empresas familiares y en otros casos de verdaderas empresas de distribución.

Es claro que sin estos distribuidores, que forman una parte importante de la logística para que los productos lleguen en definitiva a los hogares de los argentinos, una gran cantidad de comercios y sectores se encontrarían desprovistos, debiendo generar su propio sistema de abastecimiento con el consiguiente costo que ello acarrea.

Pues bien, esta fuera nacional, es la que mueve gran parte de la economía minorista.

Por ello este sector no puede estar desprotegido.

En dicho seno surgió, con motivo de un conflicto nacional en sectores de la alimentación, para reorganizar la actividad, y que estas miles de pymes argentinas tengan un lugar y una representatividad en la economía nacional.

Con este fin, es que espontáneamente a mediados de 2016, se organizó a nivel nacional la CAMARA DE DISTRIBUIDORES DE LA ALIMENTACION ( C.A.D.A. ), siendo representativa de todos quienes realizara operaciones de distribución.